La dermatología española cuenta con talento, grupos de excelencia y una oportunidad real para reforzar su liderazgo científico e innovador. Sin embargo, persisten desigualdades en acceso a estructura, financiación y oportunidades, así como una incorporación todavía limitada y heterogénea de la innovación en la práctica clínica. Nuestra propuesta parte de una convicción clara: la AEDV debe evolucionar de facilitador a verdadero motor de la investigación y la innovación dermatológica.

Apostamos por una Academia que actúe como plataforma real de apoyo, coordinación y oportunidad, capaz de ampliar la base investigadora, impulsar redes colaborativas, facilitar el acceso a proyectos competitivos y promover una innovación aplicada con impacto tangible en la asistencia, la formación y la organización de los servicios.

¿Cómo?