
Josep Riera
Los problemas de la dermatología de hoy no se resuelven con las recetas de siempre. Nuevos tiempos, nuevas herramientas, nuevas formas de trabajar. Y quienes los vivimos en primera línea, combinando público y privado, tenemos mucho que decir sobre cómo afrontarlos.

Josep tiene 35 años, es de Manacor y trabaja como dermatólogo en el Hospital Clínic de Barcelona, donde se dedica especialmente a la psoriasis, las genodermatosis y las infecciones de transmisión sexual. Compagina su actividad en el sistema público con la dermatología privada, como tantos compañeros de su generación. Esa doble realidad no es un parche: es la práctica real de muchos de nosotros, y desde ahí se entienden mejor los problemas y se pueden plantear soluciones que de verdad funcionen. Para Josep, esa combinación también debe estar bien representada en los proyectos de futuro de la profesión.
Terminas la residencia y empieza otro camino que nadie te ha preparado del todo: encontrar tu sitio, seguir formándote sin un marco claro, dar el salto a la práctica real sin apenas acompañamiento. Y a eso se suma algo de lo que se habla poco pero que condiciona mucho: la conciliación. Compaginar la vida personal con una profesión exigente, con horarios partidos entre lo público y lo privado y con la presión de seguir creciendo profesionalmente. Y también algunos cargos de gestión. Son retos que necesitan respuestas concretas desde la Academia, no solo buenas intenciones.
A nivel académico, su perfil se completa con investigación, docencia universitaria e interés por la innovación y la salud digital. Le motivan especialmente las soluciones que aterrizan en la práctica: herramientas que ayuden a trabajar mejor, a organizar mejor la asistencia y a liberar tiempo para lo más esencial.
En el proyecto En tu piel, Josep aporta una mirada joven, práctica y comprometida. Con ganas de sumar, de trabajar en equipo y de empujar una dermatología moderna que responda a los retos reales de nuestra generación: la formación después de la residencia, la conciliación, la innovación con sentido, y una Academia abierta que hable también nuestro idioma.
